Rincón Misionero

PAPEL QUE DESEMPEÑA LA MUJER

La tarea de la Gran Comisión es grande, y esta es una realidad que se enfatiza con frecuencia junto con la falta de obreros. Una de las cosas que Jesús expreso fue “«Son muchos los que necesitan entrar al reino de Dios, pero son muy pocos los discípulos para anunciarles las buenas nuevas”

 En el tiempo de Jesús, las restricciones sociales y religiosas les impedían a las mujeres vivir una vida más libre como la de los hombres. Dentro de los judíos existía un dicho que rezaba así: “Gracias Dios por que no soy gentil, porque no me hiciste perro, ni mujer” Sin embargo violando la tradición religiosa prevaleciente, Cristo se atreve a re dignificar a la mujer. Aunque Jesús no vino a proponer justicia social; si fue un personaje revolucionario; pues Él vino a restaurar la dignidad de todas las personas, vino a honrar y restaurar a la mujer como tal.  Varios registros bíblicos nos muestran a las mujeres jugando un papel muy importante en el ministerio de Jesús. Muchas de ellas acompañaron y apoyaron en su ministerio, otras como la mujer Samaritana, quien después de tener un encuentro con Jesús se convierte en la primera mujer evangelista dejando su cántaro y saliendo  a contar lo sucedido, y como resultado, “…muchos creyeron en él por la palabra de la mujer.” Mt. 9:37.  Al igual en el ministerio apostólico de Pablo, mujeres contribuyeron grandemente en la extensión del evangelio en la iglesia primitiva. Por tanto no resulta  nada extraño encontrar a las mujeres plenamente enroladas en la tarea evangelizadora.

En términos generales, probablemente dos tercios del total de obreros para misiones han sido y siguen siendo mujeres.” Y esta tendencia sigue creciendo; Frontiers, una misión que sirve en el mundo musulmán, ha reportado que en 2002, las mujeres conformaban el 75% de sus candidatos para el servicio en el corto plazo,  muchas de ellas están realizando un trabajo extraordinario en el campo. Algunos ejemplos de hombres que han apoyado y utilizado su posición de liderazgo para servir como apoyo y estímulo para las mujeres en el ministerio  misionero,  son: A.J. Gordon, A.B. Simpson, William Booth, y más recientemente Loren Cunningham, fundador de Juventud con una Misión,Jucum.

La mujer misionera en la actualidad está yendo a los lugares más difíciles, inalcanzados y lugares de mucha persecución, ayudando a una sociedad tan golpeada donde la familia está afectada y destruida. Se relaciona con mujeres casadas, abuelas, adolescentes, etc ayudando en la reconstrucción para tener una familia sana de acuerdo al plan divino, involucrándose como consejera y apoyo en medio de la crisis que viven las mujeres.

Las misioneras casadas y solteras usualmente se relacionan con mujeres adultas, lo que quiere decir que son capaces de interactuar e influir en las tres cuartas partes de la población total que frecuentan, teniendo la facilidad de llegar con libertad a los hogares, donde para un hombre le sería más complicado, especialmente en culturas donde un hombre no puede dirigirse a las mujeres y deben usar sólo lugares públicos.

Carlota Moon, mejor conocida como Lottie Moon, es una de las mujeres más insignes en el mundo cristiano de hoy, ya que entregó su vida para servir enteramente a Dios en las misiones en el extranjero. Lottie, se sentía como encadenada al formar parte de una clase oprimida: la de las mujeres misioneras solteras, que solo podían ser maestras de escuela, sin poder invulocrarsen en la evangelización a mujeres, ya que el trabajo misionero era realizado solo  por hombres casados, pero las esposas de los misioneros en China, habían descubierto una realidad importante, que sólo las mujeres podían alcanzar a las mujeres chinas.

El ministerio de Lottie fue básicamente con las mujeres.  Estaba convencida que la evangelización de mujer a mujer, era la mejor esperanza para que todos los chinos conocieran a Cristo.  Logró entrar en muchos hogares y les presentó el Evangelio. El trabajo fue arduo y difícil, pero vio recompensada su perseverancia con la conversión de familias, y al facilitarles el camino a otras misioneras que irían después de ella.

Lottie, libró una campaña lenta pero incansable para que las misioneras solteras tuvieran la libertad de ministrarle a otras mujeres y para que tuvieran una voz igual en los procedimientos misioneros.

Lottie pasó varios años de sacrificios, en medio de la hambruna, ella decidió dejar de comer  para alimentar a las hermanas chinas,  lo que hizo que esta abnegada mujer perdiera peso y enfermara, muriendo de inanición y desnutrición, pero nunca se quejó, entregándose con fidelidad hasta el fin, por los chinos que tanto amaba. Estuvo 39 años  como misionera en China,  expreso: “¡Ojalá tuviera mil vidas para poder darlas por China!” 

La educación es otra área de la sociedad que las mujeres están afectando, entrando como maestras de escuelas  y cuidadoras de niños. La historia así nos cuenta de mujeres que han dejando huellas imborrables en muchas generaciones. Como Amy Carichael, de nacionalidad irlandesa, misionera en India, fue una gran defensora de la niñez. Su labor misionera ininterrumpida fue de 55 años. En India se solía dedicar niños al templo, principalmente niñas y al llegar allí, ella supo del tráfico de niños, por quienes lucharía incansablemente, Las niñas pertenecían a los dioses, volviéndose propiedad de los sacerdotes y  terminando la mayoría de las veces,  dedicadas a la prostitución. La tarea de Amy obtuvo frutos, pues las leyes cambiaron y esta terrible práctica cesó. También fundó orfanatos para niños y niñas que crecieron amando a Jesús.

Gladys Aylward, historia de heroísmo y sacrificio. Era hija de un cartero, nació cerca de Londres en 1902.   Mientras trabajaba como criada, se convirtió a Cristo a los 18 años.  De inmediato sintió en su corazón que debía ser una misionera en China. Estando China en guerra, la situación era muy difícil para  los huérfanos y los niños no deseados. Ella decidió participar ayudando al gobierno en Sian, trayendo con ella a los niños que ella había adoptado, cerca de 100. Ésta valerosa y abnegada mujer, que había sido rechazada en Londres para servir de misionera, estaba convencida que era Dios quien le había dado esa responsabilidad, y a eso dedicó su vida entera, con amor, comprensión.

Comenzó la primera iglesia cristiana en Sian, llevó la palabra de Cristo hasta el Tíbet y abrió un orfanato en Formosa, Taiwán.

Igualmente hay muchas mujeres involucradas en la traducción de la biblia. Las estadísticas dicen que alrededor de 4.050 lenguas no tiene porciones de la Biblia, lo que significa que 450 millones de personas no tienen la biblia en su propia lengua.

Shirley Alman, quien junto con su esposo Wedge, han pionerado centros de entrenamiento misionero dirigidos a la juventud especialmente en Latinoamérica, desde 1972. Su sueño es movilizar miles de estos misioneros para impactar el mundo a través del evangelismo, el discipulado y los ministerios de misericordia. Siendo así una esperanza para la actual generación. Su pasión por movilizar hispanos como misioneros los ha llevado  a más de 60 naciones de todos los continentes.

Uno de cada cien cristianos tiene llamado misionero (Roy C. Smith) siendo alrededor de 600 millones de cristianos ¿Cuántos misioneros tendría que haber? 6 millones de misioneros ¿y cuántos hay?  Alrededor de 250 mil en los campos de todo el mundo, siendo menos del 0,042% de los cristianos en el mundo.

Hay aproximadamente 2 misioneros por cada millón de musulmanes, solo el 14% de la fuerza misionera iberoamericana trabaja en la ventana 10/40 (10/70). Hay 6 mujeres y tres hombres misioneros sirviendo en las misiones en lugares muy difíciles. De cada 10 misioneros 9 son hombres y 1 es mujer sirviendo en países y culturas diferentes a la cultura Islámica.

El mundo está necesitando de mujeres como la Samaritana que,  “dejo su cántaro, se fue a la ciudad, y dijo a los hombres, venid y ved…”  De aquellas que puedan decir “Heme aquí envíame a mí”, como consejera, maestra, conferencista, evangelista,  etc.

“No estás aquí en el mundo para ti mismo, has sido enviado aquí para otros. ¡El mundo te está esperando!” Catherine Booth

 “ Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús” (Ga 3:28).

Sandra Ramos Buitrago.

Misionera Colombiana en Chile.