CARTA A LOS ROMANOS

TEMA: Confesando a Cristo como Señor para ser salvos.

PROPÓSITO: Hacer conciencia de la necesidad de predicar el evangelio.

TEXTO: Romanos 10:5-17

INTRODUCCIÓN: Sabe usted cuál es el propósito de Dios para: Su vida? Para su familia? Para sus relacionados? (amigos, vecinos,compañeros). Para esta ciudad?
FRASE DE ENLACE: El propósito de Dios es que todos procedan al arrepentimiento.

1.LA VACACIONAL COMO PROBLEMA TEOLÓGICO EN EL A.T. (Rm 10:5-8).
A. Se vivía solo por el cumplimiento de la L:ey (5)
B. La justicia es por fe.
C. Dios está al alcance de todos. No es un Dios lejano. El hombre no tiene que ir a buscar a Cristo. El nos buscó. (6-8)

2.LA SALVACIÓN COMO SOLUCIÓN NEOTESTAMENTARIA (10:9-13).
A. Confesar; El significado básico es decir la misma cosa, estar de acuerdo con. El ex añadía la idea de una declaración pública.
** Jesucristo es el Señor. Es decir el dueño, el amo, el absoluto, el único.
B. Creer en el corazón: El término “corazón” es usado a la manera del AT involucrando a la persona completa. Pablo menciona “boca” y “corazón” en este contexto debido a la referencia de Dt. 30:14 en el v. 8.
C. Creer no avergüenza. Aquellos que confían (“creen”) en Cristo no serán rechazados. Esta es una referencia de Is. 28:16,
D. La salvación al alcance de todos. (11)

3.LA SALVACIÓN COMO PROBLEMA MISIONERO (10:14-17)
A.El problema en sí:
* Si no creen en Cristo no pueden invocarlo (10:13)
* Si no oyen, ¿cómo creerán?
* Se hace necesario predicar
B. Los enviados. Ya hemos sido enviados Mt 18-18-20
* Dios nos trajo a este país, a esta ciudad para que cumplamos la misión.
C. No todos van a obedecer (16)
D. Pero nuestra función, nuestro trabajo es predicar, anunciar (17)

CONCLUSIÓN. Se puede hablar del problema de la salvación porque no está dada de acuerdo a nuestros términos. Está dada conforme a los Decretos Divinos. Dios ha decretado que la única manera de ser salvos es confesando a Jesucristo como el Señor de nuestra vida. No importa que tan bueno se es, ni que tan religioso sea. Se trata de someternos al designio Divino dado en Cristo Jesús.