CARTA A LOS ROMANOS

TEMA: La Iglesia Local tiene hermanos fuertes y débiles en la fe.

PROPÓSITO: Comprendernos los unos a los otros y aceptarnos en nuestras diferencias.

TEXTO: Romanos 14:1-23

TEXTO CLAVE: Romanos 14:8

INTRODUCCIÓN:En la iglesia hay `débiles’ y `fuertes’ en la fe. En el cap. 14 Pablo apela a ambos grupos a aceptarse unos a otros. La diferencia entre ellos no es tan grande como en otras iglesias; como por ejemplo en el caso de las iglesias de Galacia, donde se predicaba que la salvación dependía también de la circuncisión. En Roma, esta dificultad no era tan seria, sin embargo, los hermanos corrían el peligro de acusarse mutuamente: los ‘fuertes’ despreciaban a los demás por no experimentar la libertad en Cristo; los `débiles’ en la fe acusaban a los demás de no cumplir la ley de Dios.

1. EXHORTACIÓN A NO ACUSARNOS MUTUAMENTE.(14:1-12)
Pablo comienza en el primer versículo dirigiéndose a los fuertes, diciéndoles que deben:
A. Recibir al hermano débil en la fe. “Débil en la fe”, se refiere a convicciones débiles, debido a la falta de experiencia.
B. Evitar discusiones. La aceptación no armoniza con discusiones sobre (diferentes) opiniones.
C. No menospreciar ni juzgar. Hay que aceptarse los unos a los otros, Esto se aplica también al débil; él tampoco debe juzgar al fuerte (4).
D. Reconocer que Cristo, el Señor de ambos, es quien juzga. (5).
* 7-9, Pablo lleva la cuestión a un plano más elevado.
* Él nos juzgará. Si tanto en la vida como en la muerte (Pablo a lo mejor hace uso en el v.8 de un himno)
* (10-12), que no hay que juzgar al hermano. Cristo nos juzgará. Cada uno dará cuenta de sí mimo a Él y no a su hermano.
* Si hay diferencia de opiniones, no impongamos nuestro criterio a los demás.

2. LA IMPORTANCIA DE NO OFENDERNOS (14:13-14)
A. Al juzgarnos unos a otros ponemos tropiezo al hermano.
B. Con relación a las comidas, nada es inmundo en sí mismo.
* Pero debemos cuidar lo que piensa el otro.

3. EXHORTACIÓN A TENER EN CUENTA CIERTOS ASUNTOS (15-23)
A. No deben tentar a otros a pecar, obligándoles a comer contra su conciencia. En el v.23, Pablo aclara que todo lo que hacemos sin fe, es pecado.
B. Cristo murió por los débiles. Los fuertes deben pensar que el amor no hace daño al hermano.
* Con palabras fuertes Pablo dice que actuar así (obligar al débil) es llevar al hermano a perdición
* Aceptar al débil, pues el reino de Dios es mucho más que comida.
* No hay que dar demasiado énfasis en cosas triviales, pues el reino de Dios no consiste en comida ni bebida, sino en justicia, paz y gozo por el Espíritu Santo.
* Lo más importante es la justicia: la relación justa y buena.
* Si supiéramos las cosas hermosas en las cuales consiste el reino de Dios, no pondríamos tanto énfasis en asuntos triviales.

CONCLUSIÓN:
1. Las discusiones conducen al alejamiento. Es imposible evitar que dentro de una congregación existan diferentes opiniones en cuanto a un tema específico. El apóstol Pablo aborda este problema en cuanto a las diferencias de opiniones, y nos da la clave para enfrentarlo; según esto existen dos maneras de discutir un asunto:
a. En forma carnal. Aquí solamente la discusión es hecha para tener razón. Se ponen en juego todos los conocimientos referentes a la materia (usando la Biblia) para desacreditar la posición del otro. El que tenga más argumentos será el vencedor, pero esto dejará una brecha abierta para el dolor y el resentimiento entre los creyentes.
b. En forma espiritual. Comer o no comer algo, o beber o no beber algo, no nos hace más espirituales por sobre los demás hermanos.
2. La Madurez espiritual no siempre es hacer uso de nuestra libertad, es poder desistir de ella por nuestros hermanos.
3. El pecado no se limita a la infracción de la ley; “todo lo que no proviene de fe, es pecado”.